Hay una parte en cada uno de nosotros que tiene miedo a la perspectiva de un cambio PROFUNDO y una transformación DURADERA. Esa parte trabaja muy duro para evitar las molestias, la vulnerabilidad y lo desconocido. Nuestra cultura de comodidades refuerza esto y nos ha debilitado, asustado e incapacitado para responder a las alteraciones en nuestras rutinas predecibles y controladas. Una gran mayoría de nosotros nos hemos vuelto rígidos, no sólo en lo físico, también mental y emocional. Así que…